La columna
Para proteger la columna es necesario conocer las partes que la componen y la función que estas desempeñan:
Los huesos o vértebras que en su conjunto forman la columna vertebral, soportan el peso del cuerpo y protegen la médula espinal.
- Los discos intervertebrales actúan como amortiguadores de los golpes entre cada par de vértebras.
- La columna vertebral forma el pilar central del tronco que soporta a la cabeza, brazos y a todas las partes del cuerpo ubicadas sobre las caderas.
- Además de esta función de soporte del tronco, la columna asume el papel de protector del tejido nervioso que contiene (médula espinal).
Esta protección no deja de tener una contrapartida, ya que en ciertas condiciones y en puntos determinados, la médula y los nervios que nacen de ella pueden entrar en conflicto con su estuche óseo.
De allí la importancia de proteger y aprender a usar correctamente esta importante parte de nuestro cuerpo.
Curvaturas de la columna
Los huesos, uniones y ligamentos que van de arriba a abajo por la espalda conforman la columna vertebral. La columna tiene tres curvaturas naturales:
- La curva del cuello o cervical.
- La curva media.
- La curva inferior o lumbar.
Las curvaturas naturales de la espalda necesitan del soporte de músculos fuertes y flexibles. Cuando estos músculos trabajan bien, pueden sostener los huesos y uniones de su columna vertebral en su lugar, de modo que no sean desplazados.
Cuidados de la columna
Verifique su postura. Una buena postura significa una columna vertebral derecha sustentada por fuertes músculos en su espalda y abdomen.
Párese bien en el lugar de trabajo
Apoye uno de sus pies en una banqueta baja para soportar la parte inferior de la espalda.
- Cuide que su superficie de trabajo en el punto de operación esté a la altura correcta en relación a su cuerpo, de modo que sus hombros y cuello puedan estar relajados.
- Evite posturas inclinadas. Trate de mantener posturas naturales.
Use el método correcto para levantar
Doble las rodillas y encuclíllese, manteniendo las piernas separadas y la espalda tan cerca de la vertical como sea posible.
- Mantenga el peso firme contra su cuerpo.
- Levántese usando los músculos de las piernas.
Gire en forma correcta. Muchas de las lesiones de la columna se deben a la torsión o giro del tronco. Para evitar este riesgo, en caso de tener que mover o trasladar una carga hacia un lado, gire completamente el cuerpo moviendo los pies. Evite torcer la espalda.
Camine erguido. Al caminar hágalo con la espalda recta manteniendo la cabeza en alto y los hombros derechos, contrayendo los músculos inferiores del estómago. Si siente dolores o malestar en rodillas, caderas, etc., consulte con un médico especialista.
